Manifiesto contra la Usura, y la servidumbre del interés del dinero.

Gottfried Feder.

El manifiesto contra la Usura, es sin duda la obra mas importante de Gottfried Feder, representa uno de los pilares de nuestra postura económica y política. En la misma, Feder analiza la situación de las naciones productoras del mundo a principios del siglo XX, en concreto Alemania, endeudadas y gobernadas económicamente por los acreedores internacionales, los grandes banqueros, el poder económico, la plutocracia Y propone una serie de medidas concretas que se pueden resumir en el título del manifiesto: abolición del interés del capital.
Feder utiliza el término “mammonismo” para describir lo que la palabra usura define sin más complicaciones, la acumulación y multiplicación del dinero. La principal fuente de energía de la usura es la que proviene, sin esfuerzo y sin creación de bienes, del interés, bajo una concepción social fundamentalmente errónea según la cual toda propiedad tiene derecho a renta, que la pura posesión de dinero proporciona derecho a una renta de interés. El interés posibilita la vida del zángano a costa de los pueblos creadores y de su capacidad del trabajo.

Para costear su intervención en la primera guerra mundial, el estado alemán hubo de emitir sucesivamente una serie de bonos de deuda pública, que terminaron acumulando una deuda monstruosa, que obligaba cada año a destinar la mayor parte de las recaudaciones de impuestos a pagar los intereses de la misma. Un círculo vicioso sin final y que jamás podría ser liquidado.

Al imprimir los bonos, el Estado recogía dinero de los ciudadanos que los comprasen, a cambio de futuros intereses. Pero… en lugar de emitir esos bonos, ¿no pudo el Estado imprimir simplemente billetes por el mismo valor de esos bonos? Hubiera conseguido el mismo dinero y sin necesidad de intereses futuros.
Lógicamente el dinero se hubiera devaluado, al existir más cantidad, pero en la medida de que los bonos en verdad son como billetes, tienen un precio (a parte del beneficio del interés), no habría gran diferencia en ese sentido. En ambos casos se está introduciendo más papel moneda al mercado con exactamente el mismo aumento de bienes. (Ver Teoria cualitativa de la moneda)

¿Por qué debe una nación endeudarse emitiendo deuda pública o pidiendo prestado a un banco privado cuando podría fabricar el dinero por su cuenta?
El préstamo bancario es una estafa en toda regla, el préstamo “autoriza” al Estado a imprimir más dinero, y al banco acreedor a ganarlo de la nada. El préstamo no evita la devaluación del dinero: la inflación, por existir más cantidad, más al contrario la agrava a causa del interés.
La realidad es que el Estado no necesita esa “autorización” de ningún banco, no necesita pagar ningún interés a nadie para fabricar más dinero.
Para Feder el único banco posible debe de ser estatal, un banco cuyo único fin es custodiar el dinero y conceder préstamos sin interés para la producción de bienes. En lugar de recaudar por intereses recaudaría participando en los beneficios, pero para reinvertirlo en la sociedad.

Feder distingue entre el capital prestamista y el capital industrial. Es el trabajador la verdadera riqueza, el verdadero creador de bienes, y no el usurero. Entendemos como trabajador tanto al obrero como al inventor, o al empresario, y entendemos como usurero al rentista.
La deuda de una nación la pagan siempre aquellos que trabajan y producen. El trabajador se convierte en el esclavo de los acreedores de la nación.
Como a principios del siglo XX, recordemos, gran parte de la población alemana había comprado bonos de deuda del estado, y para evitar su oposición masiva a estas ideas, Gottfried explica las ventajas para el pequeño rentista del quebrantamiento del interés de la deuda: el pequeño rentista es un trabajador que recibe un extra a su salario gracias al interés de los bonos en los que invirtió en su día. Pero para pagar ese interés, el Estado, como hemos dicho, aplica a todos los trabajadores y productores una serie de impuestos, tanto directos, como indirectos en los bienes que consumen.
El librar al Estado de la obligación de pagar esa deuda libraría también al Estado de la necesidad de saquear el fruto del trabajo del pueblo para pagar intereses, con lo que los trabajadores ganarían más y podrían comprar más barato, sin tantos impuestos que van principalmente destinados a incrementar el capital de los especuladores y de los que viven de las rentas. Al trabajador medio le compensaría lo que dejaría de recibir por lo que dejaría de tener que pagar.

Fragmento inicial:
”El Mammonismo es la grave enfermedad que todo lo alcanza e invade, de la cual padece nuestro actual mundo civilizado y, mas aun, toda la humanidad. Es una epidemia devastadora, como un veneno corrosivo, que ha hecho presa de todos los pueblos de la tierra. Por Mammonismo ha de entenderse: por una parte, el poder mundial del dinero, la potencia financiera supraestatal reinante porsobre el derecho de autodeterminación de los pueblos, la así llamada internacional dorada y, por otra parte, una disposición del espíritu que se ha adueñado de amplios círculos populares: el ansia de lucro insaciable, una concepción de la vida orientada exclusivamente a los valores materiales, que ya ha conducido y continuara conduciendo a una alarmante caída de todas las normas morales. Esta cosmovisión llevada al paroxismo esta corporizada en la plutocracia internacional. La principal fuente de energía del Mammonismo es la queproviene, sin esfuerzo y sin creación de bienes, del interés. De la idea del préstamo a interés, totalmente inmoral, ha nacido la internacional dorada. La disposición espiritual y ética surgida de la avidez por el interés y la usura de cualquier índole ha tenido como consecuencia una impresionante descomposición y corrupción de la burguesía. La tesis del préstamo a interés es el invento diabólico del gran capital. Solo ella posibilita la indolente vida de zángano de una minoría de poderosos del dinero, a costa de los pueblos creadores y de su capacidad de trabajo; es ella quien llevado a los contrastes abismales, inconciliables, al odio de clases, del que nace la guerra civil y la lucha fratricida. El único remedio, el remedio radical para la curación de la humanidad sufriente es: El quebrantamiento de la servidumbre del interés del dinero.”

Libro completo en PDF:
https://economiadisidentenac.files.wordpress.com/2015/08/manifiesto-contra-la-usura.pdf

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